Oración final de curso IDR

baner-idr-cs

El pasado viernes a las 22:00 h. celebramos en la capilla del sagrario de nuestra parroquia una oracion para celebrar el final de curso del Itinerario Diocesano de Renovación (IDR) en la que los grups que forman parte de este itinerario han hecho sus propias oraciones i ofrendas ante el sagrario. A continuación presentamos algunas de las oraciones i acciones de gracias que hicieron los grupos en la celebracion, y así todos podamos unirnos a sus oraciones.

Desde aqui invitamos a todos a participar de este itinerario que nos ha propuesto nuestro pastor, Dn Carlos Osoro, Arzobispo de Valencia, para el estos cursos.

web oficial del Itinerario Diocesano de Renovación

Durante estos dos años como grupo del Itinerario Diocesano de Renovación, tu Palabra ha estado siempre presente entre nosotros, en el centro de nuestras reuniones, presidiéndolas como elemento fundamental, y apoyada sobre esta piedra que ahora te ofrecemos, como símbolo de que tu eres el verdadero apoyo, soporte fuerte y seguro como esta piedra, que se sirve de la Palabra para afianzar cada día un poco más nuestra fe, compactar nuestra unión como grupo y fortalecer nuestro amor hacia Ti y los demás.

Hay personas que no mueren nunca, porque después de su muerte, siguen vivas en el recuerdo, pues sus ideas, sus palabras, han quedado grabadas, no solamente en la cabeza, sino en un lugar más importante, han quedado grabadas en el corazón de quienes han convivido con ellas.

Nosotras hoy en esta ofrenda, queremos presentar la hoja con la que nos nutrimos de la Palabra para ir creciendo. Su nombre es DABAR, que significa PALABRA. La Palabra de Dios que tu PAQUITA vas a presentar junto a nosotras. Porque aunque haya pasado ya bastante tiempo, seguimos sintiéndote, recordándote y contando contigo siempre. Gracias por haber hecho que la Palabra se fundiese en nuestro corazón. Gracias Señor por haberla puesto en nuestras vidas.

Hoy con más ilusión que nunca te ofrecemos de corazón el alimento de nuestra fe, de nuestra unión y de nuestro respeto y amor las unas por las otras.

Señor, te ofrecemos nuestro tiempo, tiempo para estar contigo, tiempo para llenarnos de ti y teimpo para darlo a los demás.
Tiempo que nos cuesta dedicar a las cosas que realmente nos hacen ser personas.
Te ofrecemos nuestra jornada de cada día, Señor, llénala tú de tu amor.
Danos, Señor, serenidad para vivir, calma para detenernos y poder amar, sin prisas, sin velocidad.

Con este ramo de flores queremos representar lo que el grupo ha experimentado en estos dos años: una unidad dentro de nuestra propia diversidad, siendo el pie que nos sujeta, Jesús, nuestra base, nuestro eje, por lo que hoy damos gracias y a la vez pedimos al Señor alegría y fuerza para continuar los próximos cursos.

En estas huellas que presentamos queremos expresar el camino recorrido hasta ahora por nuestro grupo, dar gracias al Señor y pedir su ayuda para seguir.
Caminamos juntos, con la ayuda de la Iglesia, al encuentro de Jesús.
Con este estudio de la Palabra, deseamos alcanzar la fe, el amor, la esperanza, la amistad, la oración, la perseverancia,…
Conocer la voluntad de Dios y con la ayuda de la gracia sacramental, luchar por cumplirla, con la humildad y la sencillez de buenos hijos.
“Jesús, hijo de Dios, ayúdanos”

Jesús decía a los discípulos: “Vosotros sois la sal de la tierra pero ¿si la sal se vuelve sosa con que la sala?”
La sal reúne a los alimentos y se disuelve y da sabor, el sabor de los Cristianos en el mundo está en las cosas pequeñas, a veces insignificantes, son detalles de amor como piropos, muestras de cada día que humanizan a Cristo.
Somos los llamados a llevar en la sociedad el sentido de que a veces le falta, la sal, la luz y el testimonio son los hilos que debamos manejar los cristianos para dar sentido a la vida nuestra de cada día y estar siempre en comunidad en union.

Te presentamos estas semillas, esta tierra y esta agua. Si los unimos a los tres germinará una vida, brota un ser vivo.
Estos elementos representan a cada uno de nosotros con nuestras características, con nuestras personalidades, con nuestras manías, con nuestras experiencias religiosas, pero al habernos unido con motivo del IDR ha germinado en nosotros una única unidad un único mensaje una sola voz, la de Jesucristo que revitaliza nuestras vidas y la de nuestra Parroquia.

Estos pañuelos entrelazados son símbolo de la diversidad de personalidades, caracteres y sentimientos de nuestro grupo, lo hemos conseguido integrar en este camino común que hemos iniciado, junto con los otros grupos de nuestra Parroquia, siempre guiados por la Palabra de Dios. Gracias, Señor.

Haz clic para ver las fotos