La fiesta de la Candelaria


El pasado 2 de Febrero se celebró la fiesta de la candelaria. En la misa mayor se repartieron candelas para, tras encenderlas, ser bendecidas por nuestro párroco. Recogiendo parte de su mensaje en la homilía, “debemos ser candelas, no apagadas, sino encendidas y vivas. De esta forma, podremos transmitir luz para iluminar nuestro camino y el de nuestros hermanos. Podremos transmitir fuego que se contagie rápidamente, colmando de espíritu santo a todo aquel que lo quiera recibir. Y, por último, podemos evitar que la candela se consuma, convirtiéndola en un candil. Nuestra oración, nuestro diálogo con el padre será el aceite que vayamos reponiendo para que nunca se apague nuestra llama”.